El origen histórico de 10 refranes famosos que usas todos los días

Solo orígenes documentados · con su fuente · y qué es leyenda

Los usamos sin pensar, pero algunos refranes tienen detrás leyes babilónicas, pasajes de la Biblia, historiadores romanos o proverbios medievales. Aquí tienes el origen de 10 refranes muy conocidos.

Una advertencia antes de empezar: en internet circulan muchas historias bonitas sobre el origen de refranes y expresiones que no son ciertas. En esta página solo contamos lo que está documentado, con su fuente, y cuando algo es una leyenda lo decimos claramente.

  1. «Ojo por ojo, diente por diente»

    Una ley de hace casi 4.000 años

    La idea de castigar con el mismo daño causado aparece ya en el Código de Hammurabi, rey de Babilonia (siglo XVIII antes de Cristo), y pasó a la Biblia: en el libro del Éxodo se manda dar «ojo por ojo, diente por diente». Curiosamente, en su origen no era una invitación a la venganza, sino un límite: el castigo no podía ser mayor que el daño.

    Fuente: Código de Hammurabi; Éxodo 21, 24

  2. «Quien a hierro mata, a hierro muere»

    Las palabras de Jesús en el huerto

    Cuando prenden a Jesús en Getsemaní, uno de sus discípulos saca la espada y hiere a un criado. Jesús le dice que la guarde, porque «todos los que tomen espada, a espada perecerán». El refrán es la versión popular de esa frase.

    Fuente: Evangelio de san Mateo 26, 52

  3. «Ver para creer»

    Santo Tomás, el incrédulo

    Cuando los apóstoles le cuentan a Tomás que han visto a Jesús resucitado, él responde que no lo creerá si no ve en sus manos la señal de los clavos. De ahí la expresión «ser como santo Tomás» y el refrán «Ver para creer».

    Fuente: Evangelio de san Juan 20, 25

  4. «Todos los caminos llevan a Roma»

    Las calzadas del Imperio

    Roma construyó una red enorme de calzadas que unían la capital con todo su imperio; en el Foro se levantó el «miliario de oro», el punto simbólico del que partían. La frase aparece en latín en la Edad Media, en el «Liber parabolarum» de Alain de Lille (siglo XII): «mil caminos llevan a los hombres a Roma».

    Fuente: Alain de Lille, Liber parabolarum (siglo XII)

  5. «Roma no se hizo en un día»

    Un proverbio medieval francés

    Una de las primeras apariciones escritas está en una colección francesa de proverbios de finales del siglo XII, «Li Proverbe au Vilain»: «Rome ne fu pas faite toute en un jour». De ahí pasó a muchas lenguas, entre ellas el español.

    Fuente: Li Proverbe au Vilain (hacia 1190)

  6. «Más vale tarde que nunca»

    Ya lo decían los romanos

    El historiador romano Tito Livio, en su historia de Roma escrita hace más de dos mil años, usa ya la expresión latina «potius sero quam numquam», «mejor tarde que nunca».

    Fuente: Tito Livio, Ab urbe condita, libro IV

  7. «La curiosidad mató al gato»

    Al principio no era la curiosidad

    El refrán llegó del inglés. Su forma más antigua conocida es «care killed a cat», «la preocupación mató a un gato», que aparece en una comedia de Ben Jonson de 1598. Siglos después, el cuidado se convirtió en curiosidad, y así lo traducimos hoy.

    Fuente: Ben Jonson, Every Man in His Humour (1598)

  8. «En martes, ni te cases ni te embarques»

    El día del dios de la guerra

    El martes debe su nombre a Marte, el dios romano de la guerra, y por eso se veía como un día de conflictos y malos presagios para empezar algo importante. A menudo se añade otra explicación: Constantinopla cayó ante los turcos un martes, el 29 de mayo de 1453. Lo seguro es lo primero; lo segundo es una asociación popular.

    Fuente: Etimología de «martes» (del latín Martis dies)

  9. «Por un punto ruin, perdió su asno Martín»

    Una leyenda sobre una coma mal puesta

    Se cuenta que el abad Martín, del monasterio de Asello, mandó grabar sobre la puerta «Porta patens esto. Nulli claudatur honesto» («Que la puerta esté abierta; que no se cierre a ningún hombre honrado»), pero el punto quedó mal puesto y la frase decía lo contrario. Por ese error habría perdido su abadía, el Asello. Es una leyenda, sin pruebas documentales, pero explica el refrán.

    Fuente: Leyenda tradicional

  10. «El que se fue a Sevilla perdió su silla»

    Un arzobispo que no recuperó su puesto

    La explicación más repetida lo relaciona con el siglo XV, en tiempos de Enrique IV, y con los arzobispos Fonseca: uno de ellos dejó su sede para ir a otra ciudad y, al volver, se encontró su puesto ocupado y le costó recuperarlo. Es la historia que suele contarse, aunque no se puede asegurar que el refrán naciera exactamente ahí.

    Fuente: Tradición recogida por los estudiosos del refranero

Cuidado con los orígenes inventados

Algunas de las explicaciones más compartidas son falsas o no tienen pruebas. El caso más famoso es «salvado por la campana»: se dice que viene de ataúdes con una campanita para los enterrados vivos, pero la expresión procede del boxeo, donde la campana termina el asalto y salva al púgil que está a punto de caer.

Además, muchas de esas frases no son refranes, sino expresiones: «irse de picos pardos», «a ojo de buen cubero» o «salvado por la campana» no dan un consejo ni una enseñanza completa, que es lo que caracteriza a un refrán. Si quieres saber si un refrán es antiguo, en cada ficha de Refranle indicamos desde cuándo está documentado, según el Refranero multilingüe del Instituto Cervantes.

Más refranes con historia

Muchos refranes de uso diario aparecen ya en el Quijote: mira los 25 refranes del Quijote con su capítulo. Y si te gusta la historia de las palabras, la leyenda del abad Martín está contada con más detalle en refranes de burros.

Preguntas frecuentes

¿De dónde vienen los refranes?

La mayoría nacen de la experiencia de la gente corriente y se transmitieron de boca en boca durante siglos, así que es imposible saber quién los dijo por primera vez. Lo que sí se puede saber es cuándo aparecen escritos: en la Biblia, en autores latinos, en colecciones medievales o en libros como el Quijote.

¿Cuál es el refrán más antiguo?

Es difícil decirlo, pero algunos tienen raíces muy antiguas: la idea de «Ojo por ojo, diente por diente» ya está en el Código de Hammurabi, de hace casi 4.000 años.

¿Son ciertas las historias que circulan sobre el origen de algunas expresiones?

No siempre. Muchas explicaciones que corren por internet son inventadas o no tienen pruebas. Por ejemplo, la historia de que «salvado por la campana» viene de personas enterradas vivas con una campana es un mito: la expresión procede del boxeo.

¿Dónde puedo comprobar si un refrán es antiguo?

El Refranero multilingüe del Instituto Cervantes indica en qué colecciones antiguas aparece cada refrán. En Refranle, cada ficha de refrán muestra desde cuándo está documentado cuando hay datos.

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